Breve análisis de las 20 operadoras de líneas navieras


El día 09 de abril Alphaliner proporcionó un ranking actualizado de las 20 operadoras de línea transportistas de contenedores que lideran el mercado de transporte marítimo mundial así como cifras de capacidad a nivel mundial, teniendo en cuenta las flotas de prácticamente todos los operadores de contenedores en todo el mundo. 

http://rm-forwarding.com/2018/04/10/ranking-transporte-de-contenedores/

Es impresionante ver como está conformada la flota a nivel mundial. El mercado del transporte de contenedores está  representado por el 91%  en las 10 primeras empresas,  el 69% en las 5 primeras y el 51% en las 3 primeras operadoras de contenedores. En este contexto, APM Maersk, Mediterranean Shipping y CMA CGM lideran el mercado de contenedores con un total de 1.774 buques, 9.907.906 contenedores.y 53 buques ordenados. 

El 42% del mercado de contenedores está en poder de Maersk Line, lo que  indica que las acciones van dirigidas hacia la conformación de una estructura oligopólica, altamente concentrada y cuya responsabilidad descansará en las 5 principales líneas o en las 3 primeras líneas navieras, tomando en consideración los crecientes esfuerzos que se han dado a través de alianzas, fusiones y adquisiciones y que se ha denominado la "era de la consolidación".

Sin embargo, en esta alta concentración de capacidad de carga así como la alta cantidad de buques ordenados conocidos como Megabuques, valdría la pena reflexionar acerca de la amenaza autoimpuesta por la industria naviera relacionada con la capacidad para transportar mercancías vs la cantidad de bienes disponibles a ser transportados que permita cubrir el 90% de la capacidad de los buques y así disminuir la capacidad ociosa del mismo, logrando la tan anhelada economía de escala sin saturar las principales rutas marítimas. 




Exxon Valdez, un recuerdo a mi mente


Hoy, 28/03/2018, vi un tweet de https://twitter.com/ColombiMaritima que hacía mención al desastre del Exxon Valdez ocurrido el 24 de marzo de 1989 y me hizo recordar mis inicios en la Universidad Marítima del Caribe, cuando con trabajo y dedicación se comenzaba a construir lo que en otrora era la Escuela Náutica de Venezuela. 

Recordé, cuando en el 2001 se llevó a cabo el 1er Seminario Internacional “Nuevo Paradigma de la Seguridad Marítima”, cuyo objetivo fue el de crear conciencia de asimilación y aplicación de la seguridad marítima a bordo de los buques y a todos los entes involucrados en la actividad naviera, acorde con los convenios internacionales, leyes vigentes y la tecnología de punta que se estaba implementando en las naves para ese momento y fue allí, cuando por primera vez escuché hablar del accidente del Exxon Valdez e impactada por lo sucedido y sus consecuencias, decidí estudiar y amar lo que hoy considero mi pasión por la investigación en el área marítima.

El desastre del Exxon Valdez, conocida como la mayor tragedia ecológica de la historia, cuyos encabezados en las noticias se centraba en llamarla la gran marea negra que contaminó, en aguas de Alaska, un área de 250 kilómetros cuadrados cubriendo playas, peces, aves y mamíferos, asentándose sobre la superficie del mar y afectando por largo tiempo la oxigenación de las aguas, provocando la mayor tragedia ecológica de la historia y donde el “error humano” fue el detonante. (http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-7515, 1993)

Según las estadísticas, el 80% de las tragedias marítimas son causadas por el  “error humano”, que luego de orientar esfuerzos en explicar “qué sucedió”, independientemente de la metodología utilizada, el objetivo es encontrar un culpable que sea responsable ante un contrato de seguro y muy pocas veces se explica o encuentra el “por qué” (https://marygerencia.com/2012/01/04/la-investigacion-de-accidentes-maritimos/ ) y en el caso que nos atañe, los culpables fueron “Joseph Hazelwood, de 42 años y comandante de la nave, quien se encontraba ebrio y Cousins, (tercer oficial al mando) quien pasó por alto las instrucciones de su capitán”. (http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-7515). Sin embargo, en 1990 se reseñaba que el ex capitán Joseph Hazelwood, único acusado, había sido declarado inocente de las acusaciones que le atribuían la responsabilidad del vertido de 40 millones de litros de crudo en aguas de Alaska. (https://elpais.com/diario/1990/03/23/sociedad/638146810_850215.html).

Para el 2012 se reseñaba, que el derrame ocurrido continuaba ”afectando a los ecosistemas de la zona, las especies afectadas durante el vertido no habían vuelto a recuperarse después del accidente y sus poblaciones seguían por debajo de los niveles previos a la catástrofe, sin previsión de una recuperación completa. Aún, permanecen restos de petróleo en el área, tanto en el subsuelo como en la cadena trófica, lo cual indica una exposición crónica que da como resultado la disminución de la tasa de supervivencia y reproducción de muchas especies”. (https://www.ecologistasenaccion.org/article22826.html)

Tal vez para algunos sea importante castigar a quien lo hizo, pero para otros lo injusto sea el daño ecoambiental producido, pero para mí, en este recordar, lo inaceptable es que el ser humano sea capaz de destruir el hábitat de otros seres vivos y viva sin asumir la responsabilidad por los errores cometidos.


https://www.treehugger.com/natural-sciences/it-took-25-years-sea-otters-get-over-exxon-valdez-oil-spill.html